Objetivo de la conferencia de 2019

La Conferencia de Comercio de México de 2019 de JOC proporcionará la información y las perspectivas que los propietarios de cargas y los transportistas mexicanos y de otros países pueden utilizar para planificar y ejecutar los envíos de carga contenerizada. Fundamentalmente, los eventos de JOC crean valor para los propietarios efectivos de cargas; incluidos los minoristas, los fabricantes, las empresas de productos de consumo y las organizaciones de agronegocios de vigor, a través de una planificación exhaustiva que aborda los principales desafíos operativos, estratégicos y de precios a los que se enfrentan las empresas transportistas al aprovechar los servicios completos de transporte de contenedores para mantener sus cadenas de suministro. Al aprovechar su equipo editorial de periodistas veteranos, la Conferencia de Comercio de México de JOC se desarrolla partir de las noticias y los análisis líderes de la industria que se publican en el sitio web JOC.com y en la revista The Journal of Commerce para brindar los datos y la información más recientes y las posibles soluciones de la industria a los desafíos de la cadena de suministro y a los puntos críticos con los que los intereses de los fletes luchan a diario.

Tema: Mejorar la fluidez de las cargas en una nueva, aunque turbulenta, era

Las estrellas se están alineando para el sector de transporte y logística de México, con el crecimiento de los volúmenes de carga de los puertos, el aumento de la cantidad de camiones que pasan la frontera, y un nuevo sentido de estabilidad y esperanza. La sombra de un posible desmantelamiento del Tratado de Libre Comercio de América del Norte ha desaparecido y ha sido reemplazada por el Acuerdo de Estados Unidos, México, Canadá (United States, Canada, Mexico Agreement, USMCA). México tiene un nuevo presidente, una importante mejora a punto de iniciar en el Puerto de Veracruz, y la sensación de que el país podría ser el mayor beneficiario de una prolongada guerra comercial entre Estados Unidos y China, a medida que la manufactura mexicana, justo al otro lado de la frontera con Estados Unidos, se vuelve cada vez más tentadora para los inversionistas.

 

Sin embargo, para aprovechar al máximo su buena fortuna, México tendrá que superar algunos problemas de fluidez de carga que se encuentran profundamente arraigados y que atormentan al sector logístico y de transporte de la nación. En el primer puesto de la lista se encuentran los cada vez más perturbadores problemas de seguridad de camiones y trenes. Las interrupciones esporádicas en las ferrovías debido a disturbios sociales, como la huelga de maestros que detuvo todos los trenes en los puertos de la costa del Pacífico de Manzanillo y Lázaro Cárdenas durante tres semanas en el mes de enero, han suscitado dudas sobre la fiabilidad de los ferrocarriles. Sumado a dos nuevas leyes dirigidas al sector del transporte terrestre –una que exige que los remolques de dos tractores tengan certificación del gobierno y la otra que reduce los horarios de servicio de los conductores–, han reducido la capacidad, que ya era limitada debido a la falta de conductores.

 

Esto pone a las empresas transportistas en la posición de optar por servicios de transporte terrestre cada vez más costosos y difíciles de encontrar, o de confiar en los servicios ferroviarios que, esporádicamente, son poco fiables. El dilema se ve agravado por las presiones derivadas del crecimiento constante de los volúmenes de carga de los puertos, los cuales, el año pasado, aumentaron un 8.7 %, encabezados por un aumento del 9.6 % en las importaciones tras un crecimiento del 12 % en 2017. La tendencia al aumento continuó a principios de 2019, con un aumento del 7 % en los volúmenes de carga.

 

Ese rendimiento ha aumentado a pesar de que el país ha tenido dificultades económicas. La producción está paralizada, lo que provoca que el crecimiento económico sea impulsado por el sector de servicios y se espera que el PIB de México crezca sólo un 1.8 % en 2019, según IHS Markit. Los altos riesgos relacionados con la seguridad y la corrupción oscurecen el pronóstico.

 

El panorama no ha cambiado radicalmente con la llegada del presidente Andrés Manuel López Obrador, cuyas políticas en materia de transporte y logística son un trabajo en progreso que la industria observa cautelosamente. Entre las principales preocupaciones de la industria se encuentra la dirección de una reforma de la normativa aduanera de la nación, la cual estaba pendiente desde hace mucho tiempo, según los ejecutivos de la industria que dicen que sus mercancías se enfrentan a retrasos innecesarios en la frontera. También lo es la actitud del presidente hacia el transporte de carga en general, su plan de gastos en infraestructura e incluso su actitud hacia los negocios.

 

La adopción de la tecnología podría ser un factor fundamental para determinar cómo México maneja esta variedad de factores y cómo se enfrenta a la necesidad de mejorar la fluidez de la carga de manera global. México, a pesar de estar indudablemente rezagado con respecto a los países más ricos y desarrollados, ha aprovechado hábilmente la tecnología, en especial para supervisar, rastrear y monitorear los contenedores en su lucha contra el robo de la carga. De igual manera, los proyectos para utilizar la cadena de bloques para acelerar los procesos de aduana en el Puerto de Veracruz y crear un punto de referencia digital de las tarifas de transporte terrestre podrían dirigir el camino hacia el futuro. Lo que viene a continuación podría ser determinante.

 

Actualmente, en su segundo año, la Conferencia de Comercio de México de JOC profundizará sobre los temas en los que se enfocan las empresas transportistas al evaluar la agilidad de México para ocuparse del continuo crecimiento del transporte de carga, y acerca de si los desafíos de transportar la carga dentro y fuera del país anulan los numerosos beneficios de la fabricación de bienes en el país o la importación de bienes para el consumo local. En la conferencia se profundizará sobre estos y otros temas, con miras a proporcionar a las empresas transportistas, a los transportistas y a otros proveedores de transporte la información práctica y la oportunidad de conocer a nuevos asociados para gestionar mejor sus cadenas de suministro contenerizadas.

Temas para explorar:

Análisis del mercado: Analizar las perspectivas del transporte marítimo de contenedores en México y en el mundo

 

Alcanzar la capacidad del transporte terrestre: Con la falta de conductores y nuevas normativas, ¿cómo alcanzará México más capacidad de carga?

 

El enigma del ferrocarril: La capacidad del transporte terrestre es limitada, entonces ¿por qué no prospera el transporte ferroviario?

Adherencia al puerto: ¿Qué le impide a los clientes trasladarse desde los puertos turbulentos hacia aquellos cómodos en las cercanías?

Seguridad de la carga: Signos de optimismo ante el continuo aumento.

Reforma de aduanas: ¿Qué debería abordar el gobierno mientras mejora el oneroso sistema?

Política de transporte: El transporte, el comercio y la logística durante el período del presidente Andrés Manuel Lopez Obrador y el acuerdo USCMA.

 

Estudios de caso de empresas transportistas